miércoles, 9 de marzo de 2011

BELCEBÚ TIENTA A MARIANO RAJOY

Hoy en Libertad Digital:




Y él continúa… y nosotros continuamos soportando a esa especie de game-boy, con sonrisa de oreja a oreja, cual cretino satisfecho de sí mismo. Ahí está, en plena salsa, burlándose de todo y de todos. En el papel que mejor interpreta: el de chulo, el de vacilón, el de niñato con navaja dominguera. Y encima pega al los PP, como a borracha, los veja, los humilla, y les levanta el dedo amenazante: habla con Dios”, le escupe a Rajoy… y ¡cuidadin conmigo, eh! Grita, gesticula, posa con ademán estudiado, vocifera mentiras, relame la sangre que hace. No importa, cínico, sigue vendiendo humo, banalidades y pura demagogia entre grandes aplausos, ante el síncope de éxito de los suyos; y la vergüenza nuestra.

Este elemento es la figura del embaucador perfecto, del bribón socarrón y taimado. Eterna la media sonrisa mordaz, que ofende a quienes la dirige y hace cómplices en el sarcasmo a quienes lo escucha; entona, gesticula, calcula el “tempo” y las pausas valorativas... pierde la mirada en el aforo mientras va girando la cabeza lentamente, de un lado a otro; frunce los labios y aprieta las mandíbulas para imprimir carácter. Sus gente, que quieren oír lo que les dice, dicho así, se enardecen, llegan al paroxismo, al orgasmo "Zerolitico". Y todos le siguen en el chiste. Y nadie le dice absolutamente nada. Nadie le tose. Pero no por nada. No se crean, que es por temor a no poder medrar. Consciente son que los navajazos han de darlos en otros pasillos. En ese ya están todas las puertas cerradas No: sencillamente porque todos son igual de caricatos, cretinos, imprudentes e irresponsables. “va en su código genético” que diría la ministra de ardor guerrero.

Y así llevamos años y años, perdidos en el tiempo de la interminable intemerata. Gobernados a golpes de un fanfarrón que se cree Jefe de jefes, la voz del oráculo divino, un elegido de la providencia, un iluminado predestinado a solucionarlo todo porque padece de pálpitos premonitorios. Su mundo se limita al momento que vive, entre el autismo y el puro narcisismo. No le importa nada ni lo que dijo o hizo ayer. Ni le importa lo que dirá o hará mañana, ni su consecuencias por supuesto. El aquí y ahora, es lo único que le interesa. Decir y regalar el oído a quien corresponda en el instante y a instancia de lo que a él personalmente le convenga. Es imposible seguirlo. Con la crisis, con el paro, con los separatistas, con los terroristas. Imposible. Miente con el mismo desparpajo, que ríe. Ya veremos sus risas, las lagrimas que nos toca. ¡Que Dios nos coja confesao!

Saludos y gracias a todos.

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