martes, 15 de marzo de 2016

REMIENDOS NO, GRACIAS.





“Más vale pájaro en mano que ciento volando”, esta es la breve sentencia y síntesis que esconde la verdad para negar unas nuevas elecciones. Todos: periodistas, afamados observadores políticos, concienzudos tertulianos, gente adicta y, sobre todo la “Casta política” elegida el 20 de Diciembre del año pasado, insisten una y otra vez: “los españoles han decidido cambio”; “el bipartidismo ha muerto”; “los ciudadanos han votado por el progreso”; “las izquierdas han ganado”; “el partido más votado es el mío”; “hay que pactar”… con estas gárrulas máximas o parecidas pretenden convencernos que ellos han entendido el mensaje. Mentira. Principalmente porque no ha habido mensaje. Lo que ha llenado las urnas es la carencia de una alternativa clara, fiable e ilusionante, y sobre todo, las papeletas convenientemente lacradas y firmadas que han vendido las televisiones.

Estas han sido las elecciones más falsarias en fondo y despóticas en modos de nuestra democracia: toda demagogia ha carecido del más mínimo escrúpulo, toda manipulación se ha abanderado incriminando sin piedad al enemigo, que no adversario. Ni una brizna de aire nuevo ni un do de pecho que vibre hasta romper las vitrinas. Nada. Tiranías y engaños, arengas al odio y proclamas a la virtud defenestrada por ellos mismos siglos atrás, días de sarcasmos desvergonzados y noches de mandíbulas prietas aflorando rencores y animadversión por las quijadas. No. No quieren volver a empezar, no les interesa, ni les quedan discursos ni argucias para engatusar a más gente de las que hasta ahora tienen. Han consumido todas las horas de todas las ventanas catódicas, poderosas e inmisericordes,   y su producto ha salido a la calle. Fabricantes unos de un género manoseado, apestoso, con el código de barras pasado de fecha y otros de un material artificial, fracasado y cruel allá donde lo han colocado. Lo que quieren unos y otros es su parte de pastel que les ha tocado en una suerte calculada desde años atrás. Saben, que no es cuestión de arriesgarse para que ahora improvisemos y la tarta haya que cortarla en trozos ni más pequeños ni más grandes. Es preferible dar un manotazo y comerse la del que tienes enfrente, o al lado. Es más seguro y menos peligroso. Aunque no sea más ético.

No se enteran estos representantes que hemos contratado a sueldo perpetuo y comisión perenne que nos ha bastado verlos actuar, --con sus actas de diputados en el bolsillo--, en sus asquerosa peleas por afianzar sus culos en los sillones de un hemiciclo (ha tiempo) alcahuete, para percatarnos de su falta de vergüenza, de ética, de honestidad y honradez, y concluir que no es este el arlequín que queremos. Que si hemos de aceptar un muñeco a jirones y andrajoso, seremos nosotros los que ratifiquemos si queremos a viejos corruptos y la carcomida democracia o nuevos corruptos y sus alzamiento marxista. Y no los spot publicitarios que han vendido todos los medios de comunicación con el duopolio de sus cadenas de TV a la cabeza. 


Saludos y gracias por su atención.    

viernes, 11 de marzo de 2016

LAS CLOACAS... COMO EN 2015, 2014, 2013....




HOY,  11 DE MARZO DE 2016...

Hace doce años, unas bombas cargadas de desprecio y odio al pueblo español, consumaron la abolición de aquella incipiente democracia de 1975. Hace doce años, revocaron aquella malherida democracia de 1981. Hace doce años, un brutal, despiadado y delirante atentado en atocha, Madrid, convirtió definitivamente aquella ilusionante y constitucional democracia de 1978 en un constituido estado policial.  
193 muertos, 1.500 heridos, 47 millones de españoles hundidos en el asombro, en la rabia, en el miedo, en la pena… y un solo autor intelectual, económico y material de aquellos trenes volados: ¿las cloacas?. “Las cloacas” escueta, pero precisa definición que alguien acertadamente acuñó para encerrar en el interior de su pútrido significado a podridos políticos, policías, jueces, fiscales y qué se yo a quién.
Una mano fuerte, poderosa, destapó el albañal y ha ido día a día, año a año, tirando a su fondo nombres y pruebas; cargos y responsabilidades; vergüenzas y penas. Una mano fuerte, poderosa y miserable ha puesto sobre el apestoso vertedero, una losa descomunal, una piedra de amenazas, chantajes y cobardías, enorme y pesada para que sus efluvios no contaminen el exterior, para que nadie pueda dejar a la vista de los demás sus remordimientos. Para que ningún conato de locura idealista pueda tener la osadía de indagar en la verdad, en la verdad auténtica, convincente y real.
Puede que “Las cloacas”, ese ente, ciénaga pringosa, sea en realidad “El cloacas” y quiera llevarse a la tumba su cómo, su porqué y su mano de obra. Quiera enterrar en el olvido la ignominia del más vil y traicionero ataque al pueblo de España. Quiera sepultar en la historia el satánico acto de sus asesinatos, de sus crímenes de inocentes ciudadanos.  Tal vez tantos años sacrificando españolitos; tanta caza de indefensos compatriotas para mantener a todo el mundo con el corazón en un puño y las manos en alto, haya hecho tambalear el método; haya provocado un cierto resquemor y quiera cambiar la muerte por las cadenas; no sea que tanto odio camuflado en la impotencia y la resignación salte algún día de la aparente indiferencia a la violencia sin control y se lo lleve todo por delante.  
Quizás por estas razones, o por otras que en lo más íntimo de lo que le quede de conciencia le bullirá como aceite hirviendo, la bestia y su régimen tema que tanta sangre, tanto dolor, tanto duelo acumulado en el fondo del alma, formen duros cayos en los corazones y cual manos de curtido leñador empuñen, con fuerza, con firmeza, esta vez, el hacha de la memoria, la dignidad y la justicia. 




Saludos y gracias por su atención.